Kesterita: un material prometedor para la próxima generación de energía solar

18-03-2025 12:51 - Por Dario Ezequiel Arraigada

Kesterita: un material cuaternario para la energía solar de próxima generación

La kesterita es un semiconductor cuaternario (Cu₂ZnSnS₄) con un gran potencial para la industria fotovoltaica. Su composición basada en elementos abundantes y no tóxicos la convierte en una alternativa sostenible frente a otras tecnologías solares. En este artículo exploraremos su estructura, propiedades, avances recientes y su futuro en el sector de la energía renovable.

¿Qué es la kesterita? Composición química y estructura cristalina


La kesterita es un material semiconductor con una estructura cristalina tetragonal, compuesta por cobre (Cu), zinc (Zn), estaño (Sn) y azufre (S). Su fórmula química es Cu₂ZnSnS₄ (CZTS), aunque existen variantes en las que el azufre es parcialmente sustituido por selenio (Cu₂ZnSnSe₄ o CZTSe), lo que modifica sus propiedades electrónicas y ópticas.


A diferencia de otros materiales usados en células solares, la kesterita no contiene elementos escasos o tóxicos como indio, galio, cadmio o plomo, lo que la hace una alternativa más ecológica. Su estructura cristalina permite una alta absorción de luz, lo que la hace ideal para dispositivos de película delgada.

Propiedades físicas y electrónicas para aplicaciones fotovoltaicas


La kesterita posee un bandgap directo en el rango de 1.0 a 1.5 eV, ideal para la absorción eficiente de la radiación solar. Su alto coeficiente de absorción permite fabricar células solares con películas delgadas de apenas 1-2 µm, reduciendo el uso de materiales y costos de producción. Además, es químicamente estable y no presenta los problemas de toxicidad asociados a otros compuestos como el cadmio o el plomo.


A pesar de estas ventajas, la eficiencia de las células solares basadas en kesterita sigue siendo un desafío. Actualmente, las mejores células alcanzan un 13% de eficiencia, por debajo de tecnologías como el silicio (26%) o las perovskitas (25%). Esto se debe a defectos cristalinos y recombinación de portadores, que afectan el rendimiento del material.


Comparación con otras tecnologías solares


Si bien las células de silicio dominan el mercado con alta eficiencia y estabilidad, requieren un proceso de fabricación costoso. Por otro lado, tecnologías de película delgada como CIGS y CdTe ofrecen buenas eficiencias, pero dependen de elementos escasos o tóxicos. La Kesterita, en cambio, se basa en materiales abundantes y seguros, lo que podría facilitar su producción masiva con menor impacto ambiental.

Avances recientes en investigación sobre kesterita

Los esfuerzos recientes han buscado mejorar la eficiencia de la kesterita a través de distintas estrategias:

    • Pasivación de defectos con hidrógeno, que reduce la recombinación de cargas y mejora el voltaje de las células solares.

    • Dopaje con metales como plata (Ag) o germanio (Ge), optimizando la estructura cristalina y la movilidad electrónica.

    • Optimización de interfaces y contactos eléctricos, reduciendo pérdidas de carga y mejorando la extracción de corriente.

    • Ajuste de la proporción azufre/selenio, permitiendo una mejor adaptación del bandgap al espectro solar.

    Desafíos y oportunidades futuras


    El principal obstáculo para la kesterita sigue siendo la presencia de defectos internos y fases secundarias no deseadas, que limitan su rendimiento. Para superar estas barreras, se investiga el perfeccionamiento de procesos de cristalización y nuevas técnicas de deposición.


    Si estos problemas se resuelven, la kesterita podría desempeñar un papel clave en múltiples aplicaciones: paneles solares flexibles, integración arquitectónica en fachadas y techos, y células en tándem combinadas con silicio para alcanzar eficiencias superiores al 30%.

    Conclusión


    La kesterita representa una de las alternativas más prometedoras para la próxima generación de células solares, gracias a su abundancia, bajo impacto ambiental y capacidad de fabricación en película delgada. Si los avances en dopaje, pasivación y optimización estructural logran llevar su eficiencia por encima del 15-20%, este material podría convertirse en un competidor viable en el mercado fotovoltaico. Aunque aún enfrenta desafíos técnicos, su potencial para ofrecer energía solar asequible y ecológica la posiciona como una tecnología a seguir en los próximos años.

    Fuentes consultadas

    • Nature Energy
    • Solar Energy Materials and Solar Cells
    • Journal of Materials Chemistry A
    • Renewable and Sustainable Energy Reviews
    • Advanced Energy Materials
    • Investigaciones recientes en universidades de Asia, Europa y Estados Unidos.

    Dario Ezequiel Arraigada