Kesterita: un material cuaternario para la energía solar de próxima generación
La kesterita es un semiconductor cuaternario (Cu₂ZnSnS₄) con un gran potencial para la industria fotovoltaica. Su composición basada en elementos abundantes y no tóxicos la convierte en una alternativa sostenible frente a otras tecnologías solares. En este artículo exploraremos su estructura, propiedades, avances recientes y su futuro en el sector de la energía renovable.

¿Qué es la kesterita? Composición química y estructura cristalina
La kesterita es un material semiconductor con una estructura cristalina tetragonal, compuesta por cobre (Cu), zinc (Zn), estaño (Sn) y azufre (S). Su fórmula química es Cu₂ZnSnS₄ (CZTS), aunque existen variantes en las que el azufre es parcialmente sustituido por selenio (Cu₂ZnSnSe₄ o CZTSe), lo que modifica sus propiedades electrónicas y ópticas.
A diferencia de otros materiales usados en células solares, la kesterita no contiene elementos escasos o tóxicos como indio, galio, cadmio o plomo, lo que la hace una alternativa más ecológica. Su estructura cristalina permite una alta absorción de luz, lo que la hace ideal para dispositivos de película delgada.

Propiedades físicas y electrónicas para aplicaciones fotovoltaicas
Propiedades físicas y electrónicas para aplicaciones fotovoltaicas
La kesterita posee un bandgap directo en el rango de 1.0 a 1.5 eV, ideal para la absorción eficiente de la radiación solar. Su alto coeficiente de absorción permite fabricar células solares con películas delgadas de apenas 1-2 µm, reduciendo el uso de materiales y costos de producción. Además, es químicamente estable y no presenta los problemas de toxicidad asociados a otros compuestos como el cadmio o el plomo.
A pesar de estas ventajas, la eficiencia de las células solares basadas en kesterita sigue siendo un desafío. Actualmente, las mejores células alcanzan un 13% de eficiencia, por debajo de tecnologías como el silicio (26%) o las perovskitas (25%). Esto se debe a defectos cristalinos y recombinación de portadores, que afectan el rendimiento del material.
Comparación con otras tecnologías solares
Comparación con otras tecnologías solares
Si bien las células de silicio dominan el mercado con alta eficiencia y estabilidad, requieren un proceso de fabricación costoso. Por otro lado, tecnologías de película delgada como CIGS y CdTe ofrecen buenas eficiencias, pero dependen de elementos escasos o tóxicos. La Kesterita, en cambio, se basa en materiales abundantes y seguros, lo que podría facilitar su producción masiva con menor impacto ambiental.

Avances recientes en investigación sobre kesterita
Los esfuerzos recientes han buscado mejorar la eficiencia de la kesterita a través de distintas estrategias:
Pasivación de defectos con hidrógeno, que reduce la recombinación de cargas y mejora el voltaje de las células solares.
Dopaje con metales como plata (Ag) o germanio (Ge), optimizando la estructura cristalina y la movilidad electrónica.
Optimización de interfaces y contactos eléctricos, reduciendo pérdidas de carga y mejorando la extracción de corriente.
Ajuste de la proporción azufre/selenio, permitiendo una mejor adaptación del bandgap al espectro solar.
El principal obstáculo para la kesterita sigue siendo la presencia de defectos internos y fases secundarias no deseadas, que limitan su rendimiento. Para superar estas barreras, se investiga el perfeccionamiento de procesos de cristalización y nuevas técnicas de deposición.
Si estos problemas se resuelven, la kesterita podría desempeñar un papel clave en múltiples aplicaciones: paneles solares flexibles, integración arquitectónica en fachadas y techos, y células en tándem combinadas con silicio para alcanzar eficiencias superiores al 30%.
Conclusión
Conclusión
La kesterita representa una de las alternativas más prometedoras para la próxima generación de células solares, gracias a su abundancia, bajo impacto ambiental y capacidad de fabricación en película delgada. Si los avances en dopaje, pasivación y optimización estructural logran llevar su eficiencia por encima del 15-20%, este material podría convertirse en un competidor viable en el mercado fotovoltaico. Aunque aún enfrenta desafíos técnicos, su potencial para ofrecer energía solar asequible y ecológica la posiciona como una tecnología a seguir en los próximos años.
Fuentes consultadas
- Nature Energy
- Solar Energy Materials and Solar Cells
- Journal of Materials Chemistry A
- Renewable and Sustainable Energy Reviews
- Advanced Energy Materials
- Investigaciones recientes en universidades de Asia, Europa y Estados Unidos.